El mundo de la cosmética está lleno de activos que prometen resultados increíbles. En el blog de hoy vamos a hablar de un ingrediente cosmético que a menudo pasa desapercibido pero que es esencial para nuestra salud cutánea y nos va a ayudar a lo que a muchos de nosotros nos preocupa: el envejecimiento. Por eso te vamos a contar por qué es importante añadir un antioxidante en tu rutina facial.
El envejecimiento, además de producirse por factores genéticos e intrínsecos, también está muy ligado a los factores extrínsecos que nos pueden afectar en nuestro día a día y acelerar el envejecimiento cutáneo. Entre los factores ambientales que nos impactan podemos destacar la radiación solar, la contaminación ambiental, el estrés… Pero, ¿Qué producto es este que incorporado a nuestra rutina de cuidado facial va a ayudarnos a frenar el envejecimiento? ¡Estamos hablando de los antioxidantes!
¿Qué son los antioxidantes y cómo actúan en nuestra piel?
Como ya hemos comentado, nuestra piel sufre un estrés oxidativo debido a factores ambientales tales como la contaminación o la radiación solar. Los antioxidantes combaten los radicales libres, que son moléculas inestables que atacan a las células de nuestra piel, agrediendo todas nuestras estructuras cutáneas y produciendo pérdida de firmeza, manchas, aparición de arrugas, líneas de expresión e incluso la aparición de mutaciones en nuestro ADN desembocando en cáncer de piel.
Beneficios del uso de antioxidantes.
- Reafirman la piel. Los antioxidantes pueden estimular la formación de colágeno, proteína fundamental para mantener una piel joven y tersa.
- Previene los signos de la edad. Ayudan a reducir la apariencia de líneas finas de expresión y arrugas, manteniendo una piel firme y elástica.
- Mejoran el tono y la luminosidad de la piel. Son capaces de restaurar el tono natural y promover una piel más luminosa y radiante.
- Protegen frente a la contaminación y los rayos ultravioleta. Combinados con un buen foto protector solar, los antioxidantes contrarrestan considerablemente el envejecimiento producido por la radiación solar y proporcionan una capa adicional de protección.
- Reducen la inflamación. Algunos antioxidantes presentan propiedades antiinflamatorias, nos ayudan a calmar la piel enrojecida e irritada.
Existen muchas moléculas con capacidad antioxidante como la vitamina C, la vitamina E, la vitamina A, los polifenoles como el resveratrol o la coenzima Q10 son algunos de los ejemplos más populares y usados.
Es importante elegir un antioxidante adecuado a tu tipo de piel y según tus preocupaciones y objetivos de cuidado facial por eso, desde Avellà Farmacia ofrecemos el servicio de dermo asesoría, en el que creamos una rutina facial completa adaptada a tus necesidades.
No esperes más y dale a tu piel todo el cuidado que se merece. ¡Incorpora los antioxidantes a tu rutina facial y empieza a brillar!




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